Mis lágrimas en un bar de Camden Town el domingo en la noche, mientras le explicaba como no podía entender casi nada en este mundo, parecían conocer lo que iba a pasar cinco días después en la ciudad. Gente sin escrúpulos ni corazón, dirigidos por un asesino, y anclados en el fundamentalismo religioso, han bañado de sangre las estaciones de metro de londres. He pensado muchas veces que cuatro días antes yo tomé esos mismos trenes a esa misma hora.Cada vez que lo recuerdo mi corazón se entristece. Este es un paso más para seguir sin entender como las personas quieran matarse las unas a las otras y no amarse. Creo que mis lágrimas seguirán cayendo mientras viva, porque este mundo no es más que una inmensa bola de mierda. Menos mal que existen personas buenas, cariñosas y que intentan dar todo el amor que poseen, y yo quiero ser una de ellas. Por eso intento demostrarme cada día que el amor puede con el odio y la muerte, y por ello intento amar con todas mis fuerzas a padres, hermanos, amigos, desconocidos y sobre todo a tí, Monik.